La palabra estrategia se usa tanto, que finalmente termina denostada y poco valorada. Cuando hablo de tipos de plan estratégico, es porque a menudo veo que muchas empresas creen que tienen un plan estratégico… cuando en realidad solo tienen un documento de buenas intenciones. Lo que yo llamo un simple Plan Operativo
Como consultor estratégico para pymes y empresas en Madrid, llego siempre a la misma conclusión:
solo existen dos tipos de plan estratégico que funcionan de verdad.
2 tipos de plan estratégico
- El plan estratégico tradicional
- El método Martin–Lafley (Playing to Win)
Los dos funcionan perfectamente si se aplican bien, pero no sirven para lo mismo.
Y elegir el modelo adecuado cambia la claridad, el foco y la velocidad a la que una empresa crece.
En este post te explico qué aporta cada modelo, en qué se diferencian y lo más importante: cuando deberías usar uno u otro.
1. El plan estratégico tradicional: diagnóstico, orden y estructura
Es el modelo más conocido. Si hablamos de tipos de planes estratégicos, te diría que este es la racionalidad pura.
Se enseña en escuelas de negocio, consultoras y departamentos de dirección. De hecho es el que yo siempre aplico como profesor del IME en la Universidad de Salamanca
Su fuerza está en su capacidad de ordenar, analizar y establecer objetivos claros.
Se compone de cinco grandes bloques:
1. Misión
El “para qué” de la empresa.
Define su razón de ser. Su principal logro
2. Visión
La dirección: qué queremos lograr en 3–5 años.
3. Valores
Los principios que guían conducta, decisiones y cultura.
En empresas familiares y pymes es crítico.
4. Análisis externo e interno
Incluye:
- mercado
- competencia
- tendencias
- recursos y capacidades
- fortalezas y debilidades
5. Análisis DAFO + objetivos estratégicos
La síntesis del diagnóstico.
A partir de aquí salen:
- objetivos
- proyectos clave
- indicadores
- responsables
- calendario
- métricas de control
✔ Cuándo usar el plan estratégico tradicional
Es perfecto cuando la empresa necesita:
- Poner orden
- Profesionalizarse
- Tener una hoja de ruta clara
- Alinear equipo y departamentos
- Identificar prioridades
- Documentar estrategia
- Entender su situación real
Ideal para:
- Pymes que nunca han hecho estrategia
- Empresas familiares que necesitan estructura
- Equipos que funcionan “por intuición”
- Directivos que quieren claridad total
Cuándo se queda corto
Cuando la empresa necesita decidir dónde competir, qué mercados abandonar o qué ventaja competitiva construir.
Para eso está el modelo Estartégico Martin-Lafley
2. El método Martin–Lafley (Playing to Win): foco, decisiones y ventaja competitiva
Este modelo nació en Procter & Gamble y hoy es uno de los más utilizados en Estados Unidos en empresas que necesitan foco y diferenciación.
Mientras el plan tradicional es diagnóstico + acciones,
el método Martin–Lafley es decisiones estratégicas puras.
Se basa en 5 preguntas muy potentes:
1. ¿Cuál es nuestra aspiración ganadora?
La ambición: no qué queremos hacer, sino qué queremos ganar.
2. ¿Dónde vamos a competir?
Mercados, segmentos, canales, geografías, categorías.
3. ¿Cómo vamos a ganar?
La pregunta clave:
¿Cuál será nuestra ventaja competitiva?
4. ¿Qué capacidades necesitamos?
Talento, procesos, tecnologías, marketing, operaciones.
5. ¿Qué sistemas de gestión sostienen la estrategia?
KPIs, reporting, cultura, gobierno, incentivos.
✔ Cuándo usar el método Martin–Lafley
Es ideal cuando la empresa necesita:
- Decidir
- Priorizar
- Elegir mercados
- Diferenciarse
- Construir ventaja competitiva real
- Acelerar crecimiento con foco
- Dejar de hacer cosas que no aportan
Muy útil para:
- Empresas familiares que quieren pasar a la “segunda etapa”
- Pymes que compiten en mercados saturados
- Negocios que necesitan priorizar
- Directivos que buscan enfoque y claridad
Qué modelo elegir entre los dos tipos de plan estratégico:
| Necesidad | Tradicional | Martin–Lafley |
|---|---|---|
| Diagnóstico global | ✔ | – |
| Ordenar la organización | ✔ | – |
| Profesionalizar | ✔ | – |
| Definir ventaja competitiva | – | ✔ |
| Decidir mercados | – | ✔ |
| Elegir qué NO hacer | – | ✔ |
| Crear claridad | ✔ | ✔ |
| Ejecutar mejor | ✔ | ✔ |
| Empresas familiares | ✔ | ✔ |
¿Cuál debes usar tú?
Mi recomendación como consejero estratégico es clara:
Si nunca has hecho estrategia → Plan tradicional.
Si necesitas decidir y priorizar → Martin–Lafley.
Si estás profesionalizando la empresa → ambos (diagnóstico + decisiones).
Si quieres crecer con método → Martin–Lafley.
Si necesitas ordenar tu empresa → Plan tradicional.
No son modelos opuestos.
Se complementan.
Uno ordena.
El otro decide.
Conclusión
Solo existen dos tipos de plan estratégico que funcionan de verdad:
el tradicional, que ordena y proporciona estructura,
y el Martin–Lafley, que enfoca, prioriza y define ventaja competitiva.
Cuando una pyme o empresa familiar aprende a combinarlos,
la estrategia deja de ser teoría
y se convierte en un motor real de crecimiento.
Próximas publicaciones
Este artículo es el primero de una serie sobre estrategia empresarial.
En los próximos días publicaré:
Cómo hacer un plan estratégico tradicional paso a paso.
Cómo diseñar una estrategia con el método Martin–Lafley (Playing to Win) y cuándo aplicarlo.
Si te interesa la estrategia real aplicada a pymes y empresas familiares, no te pierdas lo que viene.
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